Mi último día parte II: Neomar Lander

Hola mami, como ya es usual, vuelvo a escribirte una cartita antes de salir el día de hoy. Sé que lloras cuando lees estas cartas, pero yo también lo hago cuando las escribo. Tranquila, no es cobardía, es amor y valentía. Tener coraje no es no tener miedo, sino a pesar de él, hacer lo que uno debe hacer.

Hoy vamos a estar por la Avenida Libertador, así que no te preocupes, conozco bien la zona. Dile a mi hermanita que una señora me ofreció unos dulces en la marcha de ayer, los guardé en mi gaveta, todos son para ella; me encanta su sonrisa cuando llego a casa, y ella, sentadita en la sala me ve llegar para compartir los caramelos y chocolates que las señoras mayores me dieron.

A veces me siento cansado mami, siento que esto no va a ningún lado, pero tú me enseñaste que el momento más cercano al amanecer, es cuando está más oscuro. Así que ya debemos estar cerca, pues la guardia cada vez nos golpea con mayor fuerza. Ya deben estar exhaustos.

Quiero que después de la manifestación, vayamos a la misa de la iglesia que queda cerquita de casa. Me trae mucha paz escuchar los nombres de mis amigos cuando son encomendados para entrar al cielo. Sé que ellos no murieron en vano, pues mientras nosotros los recordemos, y tengamos presentes los valores por los que ellos lucharon, entonces inevitablemente vamos a ganar.

Por cierto, dile a mi hermanita que hoy me toca salir desde el punto de concentración del chamo de los tatuajes, él es del grupo de los que confío. Él, el médico, el gordito que ahora es flaco, el gocho de Mérida, el de Vargas que da unos ejemplos de béisbol malísimos, el chamito de Baruta flaquito y el gordito que se devolvió de estudiar cuando metieron preso a Leopoldo.

Esos si son los que están dando la cara con nosotros. Yo creo que con ellos si lo vamos a lograr mami.

Algo que me agobia es como la gente ha dejado de salir mami. Yo sé que tú siempre me dices que es natural, que les da miedo, que la violencia del chavismo es desmesurada y que la gente teme por su vida. Pero yo no los entiendo. ¿Qué vida? Yo soy un niño, tengo 17 años, y no he vivido nada. El chavismo me lo quitó todo. Más miedo me da seguir viviendo así.

Pero bueno, nosotros, a pesar de que la gente tenga miedo, no vamos a rendirnos mami, estamos decididos. Queremos un país lleno de oportunidades, quiero poder salir al parque con mi hermanita y pasear tranquilamente, quiero poder estudiar en una buena Universidad, que mis profes ganen bien, que tú ganes bien. Además, la lucha de pocos vale por la libertad de muchos.

Nos vemos en la noche, trataré de llevar una arepita para que la compartamos.

Neo.

Alejandro Conejero

@ConejeroC

Sobre Alejandro Conejero 47 Artículos
Político | Estudiante de Urbanismo en la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Historia Política Contemporánea de Venezuela por la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Desarrollo Urbano y Vivienda por el BID | Militante del Movimiento Demos