El Gran Saqueo

Desde que el chavismo llegó al poder en Venezuela, hemos sido testigos de como nuestra nación, a pesar de tener los mayores ingresos petroleros de su historia, ha tenido una economía en recesión, con caídas brutales del PIB, y el empobrecimiento generalizado de todos los venezolanos. Ante esto, luce necesario preguntarse: ¿Dónde están esos reales? y aunque si, la respuesta podría ser, en los bolsillos de los bolichicos, narcogenerales y corruptos, se pueden nombrar cierto casos emblemáticos que nos ilustran un poco mejor el por qué, a pesar de ese gran ingreso que hemos tenido, estamos donde estamos.

Odebrecht:

El estruendoso caso de corrupción que se esparce por toda américa latina, y del cual Venezuela no podía quedarse sin entrar. Se calcula que los sobornos de Odebrecht a funcionarios intermedios de gobierno, con motivo de obtener y retener contrataciones públicas entre los años 2006 y 2012, sobrepasaron los 100 millones de dólares. Pero, esto no es todo, evidentemente, esos sobornos deben ser recuperados por la empresa. Sino, no sería rentable corromper a funcionarios públicos.

Se calcula que el valor de los contratos retenidos y obtenidos por Odebrecht en Venezuela equivale a la cantidad de 16.000 millones de dólares. Y así, se nos fue una buena cantidad de dinerito. Solo para tener una idea, pues es difícil imaginarse tantos dígitos en la cabeza. 16.000 millones de dólares equivale a la mitad del préstamo del Fondo Monetario Internacional para la recuperación de países con economías en quiebra. Una cosita.

Pero la cosa no termina con esta escandalosa empresa, cálculos de instituciones privadas indican que los contratos cuentan con un sobreprecio de hasta 700%. ¿Qué tal?.

Ya sabemos cual es la preocupación de Maduro ante las sanciones financieras internacionales. Estas, atentan directamente contra los intereses económicos de sus aliados internacionales más poderosos.

Derwick Associates:

Este caso, tiene unas connotaciones sociológicas importantes. Es nada más y nada menos que el origen de las gestación de una nueva clase oligárquica: Los Bolichicos. Si, estos personajes que ya están inmersos en el imaginario colectivo venezolano empezaron con la escandalosa empresa de maletín, Derwick.

Esta empresa monopolizó por un tiempo los contratos públicos eléctricos. Corpolec y PDVSA hacían todo con ellos. Solo en el 2012, se calcula que obtuvieron contrataciones públicas valoradas en un total de 2.000 millones de dólares. Algo llamativo de esto es que la empresa carece de experiencia alguna en materia de construcción de plantas eléctricas. Todo esto fue denunciado por el periodista de investigación Thor Halvorssen quien luego sería victima de difamación y presiones; además de censura por supuesto.

Lo más interesante de este caso, es que uno de los socios principales de Derwick  es Francisco D’agostino, cuñado de Henry Ramos Allup.

Los cadiveros:

Llegamos a la joya de la corona, donde cualquier corrupto soñaría estar: CADIVI. Y claro, presidido por la familia más (des)honesta de la nación, Los Cabello. Bajo la adminitración de José David “El Mocho” Cabello, la institución estatal encargada de administrar el control cambiario fue víctima del mayor acto de corrupción de la historia venezolana, y cuidado sino del mundo.

A través del acceso a dólares preferenciales para importaciones, y la venta de los productos importados a precio paralelo, los beneficarios de este sistema se enriquecieron en una gran centrífuga de dólares. Incluso, la mayoría de estos descarados ni siquiera se dignaron a realmente traer los productos.

Se calcula que las ganancias obtenidas en total por quienes se dedicaron a esto, rodan los 230.000 millones de dólares. Ingresos realmente absurdos. las transacciones generaban una plusvalía de hasta 80.000%. Si existe una forma de hacer rico de un día a otro, es esta.

Para ilustrarlo mejor, un ejemplo:

Supongamos que usted hoy, tiene la posibilidad, por palanca, de acceder a dólares preferenciales Dipro. El costo de 1$ en Dipro es de 10BsF. En el mercado negro, el dólar se encuentra a 30.000BsF. Si usted se dedica a importar Teléfonos, y quisiera importar el nuevo iPhoneX, le costaría traer cada unidad unos 10.000Bsf, y la vendería en 30 millones de Bsf cada una. Ni digamos si decide hacerlo una segunda vez, podría importar hasta aviones privados.

En conclusión:

La nación no está quebrada por una mala administración, sino porque la clase política dominante se ha encargado de perpetrar el más grande saqueo de nuestra historia.

Alejandro Conejero

@ConejeroC

Sobre Alejandro Conejero 43 Artículos
Político | Estudiante de Urbanismo en la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Historia Política Contemporánea de Venezuela por la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Desarrollo Urbano y Vivienda por el BID | Militante del Movimiento Demos