Unidad, elecciones y sanciones: Una mirada crítica

Pasan los días, y Venezuela parece estar en un barco que no llega a destino. Las noticias, los sucesos y los hechos; ocurren de forma violenta y acelerada. Cada día que pasa es un nuevo océano de discursos, sanciones, decisiones, asesinatos y persecuciones. Y pareciera que los demócratas, navegamos en un naufragio, pues cada día son más las personas que expresan posiciones encontradas en la opinión pública con respecto a las decisiones que se toman.

La Unidad luce frágil, y muchos se preocupan por ello. Las elecciones regionales han generado un debate intenso y sin fin en la opinión pública. Las sanciones internacionales y los discursos –no tan- diplomáticos han generado revuelo también. A continuación, expresaré una opinión sobre estos tres temas que se debaten en mi país.

La Unidad:

A lo largo de los años de lucha frente a la dictadura chavista, la unidad estratégica de la oposición, ha logrado, sin duda alguna, sumar esfuerzos a la causa democrática en todos los frentes. Ahora bien, la unidad también trae consigo muchas dificultades. La necesidad del consenso y de ponerse de acuerdo en cada una de las decisiones genera una desventaja competitiva real frente al modelo monolítico de la dictadura. Por una razón muy sencilla, la velocidad de la toma de decisiones y la simplificación de los intereses en cuestión.

Ahora bien, nos debatimos entre seguir sumando esfuerzos, y arrastrar esta desventaja, o convertirnos en una gallera de pleitos por un tiempo, hasta establecer un modelo monolítico de toma de decisiones.

Ciertamente, un dilema que para mi no está resuelto. Pero si quiero dejar algo claro. La unidad no es imprescindible.

Las elecciones regionales:

Este, es otro dilema que ha invadido la opinión pública. Participar o no en las elecciones regionales. Ya la Mesa de la Unidad dejó claro que iba a participar. Y esto desató por completo un debate generalizado en toda Venezuela. Quienes dicen que se debe ir a las elecciones y quienes dicen que no se debe ir, hasta ahora, han utilizado argumentos falaces para justificar sus posturas.

Quienes quieren ir, argumentan el no abandono de los espacios políticos, no darle más poder al chavismo, y que a pesar del fraude, si tenemos nuestros testigos, vamos a ganar el proceso. Pero, yo les pregunto: ¿Las gobernaciones son realmente un espacio de poder político?, ¿Cuál es la diferencia entre el poder del chavismo hoy y el poder del chavismo mañana con 23 gobernaciones?, el 6 de Diciembre ganamos la elecciones, pero ¿ganamos el proceso? La Asamblea Nacional no ha logrado hacer retroceder al chavismo ni un centímetro.

Por el otro lado, las falacias también están presentes. Se argumenta que no podemos ir porque eso legitima a la dictadura. Se dice participar es apagar la calle. Y también, se dice que participar acabaría con la postura de la comunidad internacional. Yo les pregunto: ¿Qué daño le ha hecho a Maduro perder su legitimidad?, ¿no se puede inscribir candidatos y seguir protestando, ¿en verdad creen que la postura de la comunidad internacional es porque Maduro es dictador?, ¿no creen que sea por los intereses de los demás Estados de la región?

En fin, este es otro dilema que para mi no está resuelto. Lo que si es una realidad axiológica, es que la decisión de participar o no, no se trata de una decisión buena o mala en si misma. Ambas posturas son criticables y defendibles. Lo verdaderamente importante es la estrategia que ampare a esa decisión. Lo cual preocupa, pues no se ve claridad en ello.

Las sanciones internacionales:

Las recientes declaraciones de Donald Trump han generado también mucho revuelo. El debate venezolano gira en torno a tres escenarios. Sanciones individuales, sanciones generales y intervención. Con el primero, pareciera que nadie, -salvo algunas quintas columnas-, tuviese problemas.

Con el segundo, empiezan a surgir las dudas, y varias personas argumentan que eso generaría una crisis social insostenible y brutal. No están de acuerdo con los costos humanitarios que generaría. Yo a ellos les pregunto, ¿Cuáles son los costos humanitarios de seguir con la dictadura? Además, si partimos de la premisa de que el chavismo utiliza el Estado venezolano como una forma de legitimación de capitales, las sanciones generales serían un golpe directo al poder real y a los intereses de la dictadura.

Ahora, con el tercer escenario, lo más importante es desprenderse de los vicios ideológicos que nublan la realidad, y ver si en realidad es posible, y si sería o no beneficiosos para la salida de la dictadura, y a que costos.

Conclusión:

El debate público venezolano naufraga en un mar de falacias, dilemas sin resolver, y posturas que se toman a la ligera. No seamos parte de ese debate masificado. Antes de sacar nuestras propias conclusiones, analicemos los argumentos, veamos cuales son falaces, pero sobre todo, formémonos nuestra propia opinión.

Alejandro Conejero

@ConejeroC

Sobre Alejandro Conejero 44 Artículos

Político | Estudiante de Urbanismo en la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Historia Política Contemporánea de Venezuela por la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Desarrollo Urbano y Vivienda por el BID | Militante del Movimiento Demos