¿Cómo es eso del Artículo 350?, ¿cómo se come la desobediencia civil?

A la hora de enfrentar dictaduras, es natural que se manejen conceptos de desobediencia dentro de la dirigencia política. Pero, muy pocos entienden como funciona aquello, como se pone en práctica, o qué significa. A continuación, una reseña teórica y unos cuantos ejemplos, locales y extranjeros, de como funciona la desobediencia.

Teoría:

La desobediencia civil tiene origen en un libro publicado por Henry David Thoreu que lleva como título “Desobediencia Civil”. Allí, Thoreu explica como se define el poder: “El poder solo es poder si alguien lo obedece”. En ese sentido, se puede tener todo el dinero, toda la legitimidad, o todas las armas, pero si nadie obedece a nuestras órdenes, entonces sencillamente no hay poder.

La desobediencia consiste en eso, hacerle ver a quien domina los factores de poder que a pesar de ello, la libertad del individuo es intocable, y el poder de un pueblo organizado está por encima de cualquier aparato de dominación. Por lo tanto, si existiese la organización y la convicción social suficiente, la puesta en marcha de una desobediencia sistemática arrollaría a cualquier régimen político.

Ejemplos:

Autobus de la libertad: En los Estados Unidos de América, existía un ley que le prohibía a los afroamericanos, sentarse en los autobuses del transporte público. La desobediencia consistía en que la comunidad afroamericana organizada, tomase las unidades de transporte, y rompiera la descabellada Ley. Aquello tuvo como consecuencia, después de múltiples golpizas, la abolición de leyes de discriminación racial en los Estado Unidos.

Elecciones UCV: Recientemente fueron convocadas las elecciones estudiantiles de la Universidad Central de Venezuela. Ante ello, el TSJ emanó una sentencia que realizaba un mandato de suspensión a dichas elecciones estudiantiles. Entendamos que aquello poco tiene que ver con la legalidad, sino más bien con una política de Estado: En Venezuela no hay elecciones ni de condominio. Ante ello, los estudiantes universitarios organizados, desconocieron dicha sentencia y realizaron sus elecciones contra viento y marea, logrando así legitimar sus representantes estudiantiles.

Análisis:

Como hemos visto en los casos anteriores, existe siempre la posibilidad de desconocer un régimen. La legitimidad se la dan quienes obedecen sus mandatos. Legitimarse frente a sus instituciones, es legitimar sus instituciones. Debemos librar una lucha política desde nuestros espacios de dominación. La Asamblea Nacional debe desafiar al poder central, Las Universidades, todas en su conjunto, deben triturar las sentencias del TSJ que han imposibilidad sus elecciones hasta ahora. Si el gobierno nacional no tiene escrúpulos para utilizar su poder, entonces nosotros no debemos vacilar en ejercer el nuestro.

Conclusiones:

Sin duda alguna, a los venezolanos nos toca enfrentar un gobierno dirigido por un cartel, por una mafia. Es nuestro deber desconocer aquello, y desobedecer, desde nuestra trinchera, cualquier mandato que realice el gobierno central. Llegó la hora de huelgas fiscales, de trabajar si no se puede trabajar, de escribir si no se puede escribir, de marchar si no se puede marchar. Llegó la hora de que cada venezolano, desde lo más profundo de su naturaleza, esgrima ese germen de libertad que está presente en su esencia y demuestre, desde su espacio y contexto directo, que no existe un aparato de dominación capaz de inhibir su libertad.

Alejandro Conejero

@ConejeroC