La necesidad de un nuevo pacto

Recién cumplidos los 113 años del natalicio de Rómulo Betancourt, parece pertinente en la Venezuela de hoy, rememorar parte de su legado político: El Pacto de Puntofijo. Desde los inicios del chavismo, el PSUV se ha enfrascado en un discurso antipuntofijista. Las constantes declaraciones de políticos revolucionarios en contra del pacto, dejan entrever la importancia del mismo.

Sin duda alguna, una oposición enfrentada entre sí misma, es irrelevante. Una oposición unida sobre acuerdos intrascendentes, es mansa. Pero, una oposición unida sobre la base de un proyecto nacional, es amenazante. Y eso, fue lo que representó el Pacto de Puntofijo en su momento.

El Pacto de Puntofijo se firma oficialmente el 31 de Octubre de 1958. meses después de la caída de Pérez Jiménez. Sin embargo, estuvo gestándose desde aquella reunión en Nueva York de los líderes políticos de la democracia. Rómulo, Jóvito y Rafael, lograron ponerse de acuerdo, no solo para derrocar al perejimenismo, sino también, para establecer un Programa Mínimo de Gobierno.

Puntofijo significó confianza entre los partidos de la época. Era fundamental establecer, más allá de quien obtuviera la presidencia, la conformación de un gobierno de coalición. ¿Por qué?, pues porque aquello aseguraba que todos los partidos llegarían de una forma u otra al poder, y que por lo tanto se protegerían los intereses de cada uno de ellos.

En la Venezuela de hoy, hay 2 tipos de oposición. A mí me gusta agruparlos de 2 formas. Primero, quienes se encuentran unidos bajo unos consensos lo suficientemente pobres como para resultar mansos, y segundo, quienes están tan solos que no representan ninguna amenaza real para el PSUV.

En ese sentido, la necesidad de un pacto político de fondo que establezca una estrategia para el derrocamiento del régimen, un Programa Mínimo de Gobierno, y las piezas de un gobierno de coalición; se hace fundamental.

Ojalá, nuestra dirigencia tenga presente los ejemplos del pasado. Los 113 años de Betancourt deben despertar esa política de realismo y consensos. Deberíamos entender de una vez que frente a una dictadura, básicamente, vale todo. Insistiré en una idea que escribí hace tiempo:

Sí Rómulo Betancourt, padre de la democracia, recurrió a métodos no democráticos para establecer la democracia, ¿Por qué nosotros no?

Alejandro Conejero

@ConejeroC

Sobre Alejandro Conejero 41 Artículos
Político | Estudiante de Urbanismo en la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Historia Política Contemporánea de Venezuela por la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Desarrollo Urbano y Vivienda por el BID | Militante del Movimiento Demos