Los 8 actores clave del devenir político venezolano

Venezuela se encuentra hoy en una etapa transicional de su era política. La crisis social y económica proclaman la ruptura del sistema híbrido que mantenía el estatus quo. Sin embargo, las transiciones no son necesariamente positivas. Pinochet, Stalin, Fidel, todos fueron protagonistas de procesos transicionales que terminaron en desgracia. Hoy en Venezuela existen distintos grupos dominantes que se disputan el poder. A continuación una breve descripción de cada uno de ellos y su posible incidencia en la balanza por la dictadura o la democracia.

La banca nacional:

Desde la llegada de Chávez en 1998 hasta hoy, se ha constituido una nueva élite financiera. Esos nuevos bancos que crecieron y crecieron con el boom petrolero son hoy quienes centralizan el mayor capital privado del país. Su poder yace en el dinero. Y sus intereses económicos responderán a lo que ofrezca mayores beneficios para su enriquecimiento. De este modo, sus acciones están determinadas por el bando que más oportunidades les de. Por ahora, se han comportado de forma tal que no han representado un dolor de cabeza para el Estado. Sin embargo, concentran el poder suficiente como para parar la economía venezolana de forma total. Pues, BOD es dueño de un tercio del consorcio CrediCard, la mayor red electrónica y financiera del país.

Los militares:

La base del poder del régimen chavista se constituye en las Fuerzas Armadas. No solo porque concentran su mayor institucionalidad política, sino porque concentran el poder de la violencia. Los militares en Venezuela son quienes centralizan el poder duro del país. Su cuota en la balance del devenir político nacional es una tajada importante. El alto mando militar tiene muchos intereses tanto institucionales, como fácticos. Las vinculaciones con el narcotráfico dejan entrever que la negociación no se trata de unos simples beneficios administrativos, sino de serios intereses económicos, políticos e incluso penales.

La iglesia:

El actor espirítual ha tomado especial preponderancia en los últimos acontecimientos venezolanos. La Iglesia se ha vuelto el actor más confrontativo contra el régimen chavista. Las posturas tajantes de la Conferencia Episcopal y su importante lobby con el Vaticano han logrado frenar la táctica apaciguadora del gobierno –el diálogo-. Esto significa mucho en cuanto a las próximas acciones políticas que puedan generarse. Resulta fundamental la capacidad que tenga la Conferencia Episcopal de sostener esa postura irrereverente y clara.

La élite política:

Cuando se habla de élite política, no se refiere a los actores públicamente reconocibles. No se habla de Capriles, ni de López, ni de Maduro. Cuando se habla de élite política, se habla de quienes dirigen la institucionalidad, los partidos. Actores como Julio Borges, Freddy Guevara, Enrique Márquez, Henry Ramos, Hector Rodríguez, y demás son claves en el desenvolvimiento de los hechos. Del mismo modo, en Venezuela las instituciones del Estado han pasado a ser institucionalidad política, y por ello actores como la Fiscal General, los Rectores del CNE, y el TSJ también serán importantes en la negociación. Sin embargo, la solidez de su filiación hace pensar que nadie está dispuesto a ceder su postura. Pero, si se observa con detenimiento, se puede observar ligeros movimientos en las relaciones de poder, sobre todo en la Fiscal quien pasó de ser una pieza de represión a estar bien callada.

El narcotráfico:

Lamentablemente en Venezuela el narcotraficante se ha vuelto un grupo de poder relevante en la toma de decisiones política. Su dinero, su capacidad para hacer lobby y su criminalidad lo hacen un actor complejo en la negociación y en la definición de un devenir político. Quien crea que esto se acaba sin acabar con ellos -desarticularlos-, no está entendiendo en que está metido.

Las asociaciones gremiales:

Son las llamadas a desobedecer, a ejecutar las líneas políticas de oposición y a demostrar su descontento. Su trabajo no debe ser meramente comunicacional, sino que deben pasar a un ámbito incluso desafiante. Mientras los gremios se mantengan en favor del Estatus Quo, el llamado pueblo no va a accionar. El motor de los cambios sociales es la clase media ilustrada. Por su capacidad de formar opinión y de actuar en función de ella.

Los medios de comunicación:

Grupo fáctico en Venzuela y en el mundo. Los medios de comunicación ejercen el control de la información, que es verdad y que no. Al final, como decía Orwell, los medios de comunicación son capaces de torcer el pasado, el presente y por lo tanto, también el futuro. Mientras los medios se mantengan obedientes, los venezolanos seguirán sodomizados. No se trata de entrevistar a más políticos de oposición que del gobierno. Se trata de destapar la verdad, de hablar claro, de señalar a quien hay que señalar, y llamar de una vez por todas a la desobediencia.

Reflexión:

Venezuela está sumergida en un proceso político complejo. Su futuro está en manos de quienes pueden accionar para determinarlo. Mientras no comprendamos como funcionan estás relaciones, poco podremos entender como funcionará nuestro país. Resulta indispensable que las élites asuman su rol de élites. Y para seguir con Orwell, es momento de que los medios hagan temblar y caer a los altos.

Alejandro Conejero

@ConejeroC

Sobre Alejandro Conejero 44 Artículos

Político | Estudiante de Urbanismo en la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Historia Política Contemporánea de Venezuela por la Universidad Simón Bolívar | Diploma en Desarrollo Urbano y Vivienda por el BID | Militante del Movimiento Demos