Luis Medina Roa: Sobre el derecho a la protesta.

El eterno debate del derecho a la protesta se ha desarrollado por un grupo que sostiene el carácter absoluto de este derecho frente a otros que hablan de la relatividad del mismo.

Protestas¿Qué es esto?

Los derechos absolutos, totales o inherentes a la personalidad humana; son aquellos que bajo ningún concepto pueden ser limitados o regulados por autoridad alguna, por ejemplo:

-La Inviolabilidad de la vida
-La libertad de conciencia y de cultos
-La libertad de expresión del pensamiento
-Los Derechos a la seguridad individual
-Derecho de la inviolabilidad del domicilio y la correspondencia
-Derecho de la inviolabilidad de la correspondencia
-Libertad de asociación y reunión – Libertad de empresa
-Libertad de enseñanza
-Derecho de Propiedad – protección contra la expropiación y la confiscación general de bienes
-Derecho a la libertad de trabajo
-Derecho a la libertad de tránsito
-Derecho a la propiedad intelectual

Los relativos son aquellos que bajo Ley pueden ser regulados o “sujetos a requisitos”. El derecho a la protesta ciertamente se podría tener como un derecho relativo a simple vista, sin embargo; aun cuando criterios jurídicos argumentan esta idea por el hecho de que en la protesta se ven vulnerados otros derechos como el libre tránsito; por ejemplo, no es suficiente para derivar regulaciones absurdas.

El derecho a la protesta según una parte de la doctrina es un derecho en primer término absoluto por cuanto puede cualquier ciudadano expresar pacíficamente su descontento ante cualquier acción que derive de la autoridad en la que se vulneren otros derechos. Y consideramos que es así porque particularmente en Venezuela es incongruente realizar una satanización de este derecho cuando venimos de una independencia que solo se logró por el carácter irreverente de un pueblo inconforme con autoridades que poco satisfacían las demandas de un pueblo.

La Constitución de 1999 consagra en su artículo 68:

“Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley.

Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas. La ley regulará la actuación de los cuerpos policiales y de seguridad en el control del orden público.”

En principio hay una plenitud de derecho, y al final del artículo la expresión “sin otros requisitos que los que establezca la Ley” es donde se suscita la controversia, ya que la Administración habla de una autorización que debe emanar de ellos para la realización de la protesta ante todo. Sin embargo criterios constitucionales emanados de Tribunales como el constitucional español establecen que es solo una notificación no vinculante que se realiza para informar de la ruta y el motivo de la protesta.

En torno a esto debe la Administración utilizar la Ley solo para garantizar el goce óptimo de este derecho sin restringirlo ni limitarlo.

Debe la Administración desplegar funcionarios de seguridad que garanticen el desenlace pacífico, y la integridad física de los individuos presentes sin el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas. Deben coordinar la mejor ruta para no alterar derechos de los demás ciudadanos como el libre tránsito, y solamente pueden actuar cuando ocurran hechos comprobables de quebrantamiento a la Ley para actuar de la forma más certera y efectiva con un uso proporcional de la fuerza.

En conclusión ni la Administración ni el criterio interpretativo de ninguna sala puede restringir ni limitar el derecho bajo criterios de conveniencia política. Las normativas solo deben estar diseñadas para el desarrollo efectivo de este derecho reduciendo al máximo la vulneración de otros, y la actuación durante el ejercicio debe ser únicamente por la violación o puesta en riesgo de derechos fundamentales.

Luis Felipe Medina Roa. @lmedinaroa

 

Sobre Luis Medina Roa 10 Artículos

Estudiante de Derecho de la Universidad Central de Venezuela | Miembro fundador de Defensa UCV | Militante del Movimiento Ideal Ucevista