David Mirabal: ¿y la libertad qué?

Hace más de quince años comenzó en nuestro país un proceso denominado por sus representantes como “la revolución bolivariana”. Prometieron hacer de Venezuela un país “más justo” donde la riqueza se iba a repartir verdaderamente entre quienes más la necesitaban, dándoles de cierta forma una vida “más digna”. La palabra “socialismo” empezó a ser pronunciada desde el poder y a partir de ahí comenzó la instauración de un modelo que poco a poco ha ido encerrando a nuestra sociedad en la miseria y decadencia.

Quizá parezca etéreo que en medio de la peor catástrofe social de la historia reciente venezolana,  esté hablando de libertad, y no de comida o medicinas, pero creo que precisamente este ha sido uno de los grandes errores de gran parte de la dirigencia opositora, despreciar la importancia de la libertad como valor fundamental en una democracia y centrar su discurso en la ineficiencia del modelo socialista, o en su mala aplicación o gerencia.

Desde el inicio todo ha sido milimétricamente planeado para llegar a donde estamos ahora: deambulando de un lado a otro por migajas de comida o una caja de antibióticos; siendo remunerados con una moneda que no vale ni el papel donde se ha impreso; con expectativas de superación y desarrollo cercanas a cualquier país en guerra y como por si fuera poco, atrapados en nuestras casas por temor a la inseguridad ¿Es que no es lo suficientemente evidente, que nunca ha sido un problema de gestión o mala gerencia? ¿Es que todavía cabe la posibilidad de pensar que todo ha sido por torpeza u omisión? La verdad es que luego de apartar la retórica panfletaria que se espeta desde el poder, de quitar los rimbombantes nombres que adornan las acciones de quienes nos gobiernan y de desenmascarar la supuesta lucha por la justicia social, queda la real y cruda realidad: hoy la ciudadanía venezolana ha sido reducida a una muchedumbre empobrecida y dependiente de un estado omnipotente, cuyo máximo logro es acostarse con algo de comida en el estómago.

¿y la libertad qué? ¿Cuándo vamos a empezar a hablar de lo que verdaderamente nos ha sido arrebatado? ¿Es que el valor que ha inspirado los más grandes cambios sociales y políticos a lo largo de la historia, ha encontrado su excepción en los venezolanos? Yo creo que no, todo lo contrario, creo que más que nunca la situación nos impone empezar a hablar de libertad, y de cómo su ausencia ha sido la verdadera causa de la humillante situación en la que nos encontramos, que regresándole este valor a la ciudadanía no solo encontraremos solución a problemas tan básicos como lo son la escasez de alimentos o la inflación, sino que también recuperaremos el orgullo y autoestima colectiva que hemos perdido, llevándonos a un estado de indefensión y desesperanza.

Hablemos con firmeza y sin miedo. Señalemos lo que verdaderamente nos ha mancillado como sociedad, un modelo opresor que poco a poco ha socavado nuestra libertad y que ha dado por consecuencia esta grave crisis humanitaria en la que estamos, hablemos de lo que en verdad va a dar solución a ello, que no es, el mismo modelo pero “mejor administrado” o con “menos corrupción” sino un modelo que respete la libertad individual de cada uno de nosotros, de elegir y escoger el porvenir que se deseemos, de poder desarrollarnos en función de ello y de realizar la vida por la cual tenemos razones para valorar.

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Político | Estudiante de Derecho de la Universidad Central de Venezuela | Miembro fundador del Movimiento Ideal Ucevista