Francisco Seijas: Desconfianza en ambos bandos

Detenerse a analizar la situación en la que se encuentra Venezuela hoy en día se nos hace complicado por distintos motivos; en primer lugar, la realidad social y económica, deteriorada significativamente con el pasar de los meses, producto de políticas públicas desacertadas que no han garantizado verdaderos cambios en la sociedad que beneficien a la colectividad, culpar al sector empresarial de la escasez de alimentos y productos de primera necesidad representa una incapacidad de quienes se encuentran asumiendo las riendas de la nación, no han cumplido con el reto de promover y garantizar la producción nacional para abarcar la demanda existente; la seguridad social menoscabada, salarios lejos de estar acordes a la necesidad de quienes los perciben para cubrir, entre otras cosas, la cesta básica. Según Datanálisis, el venezolano hace hasta 5 horas en promedio de cola semanales para comprar alimentos, es decir, los hábitos han cambiado debido a la escasez actual y aún más si le sumamos la inflación. Esto ha ido mermando la confianza que en su momento los ciudadanos depositaron al proyecto político oficialista, en las colas para entrar al supermercado se percibe, se respira un agotamiento por la falta de eficiencia del gobierno para darle respuesta a los problemas. La estrategia comunicacional constante para desviar la atención de la gente del contexto que rodea al ciudadano común de lo anterior mencionado, está caducando cada vez más, la crisis es tangible, se vive a diario.

En segundo lugar, la pelea entre quienes adversan y apoyan al gobierno, tres meses nos separan del día en que se realizaran las próximas elecciones, al oficialismo lo acecha la sombra de la corrupción, el secuestro de las instituciones del estado a favor de una ideología política y la mala gestión en general, que sólo acumula un 25% de aprobación, según el Instituto venezolano de Análisis de datos (Ivad). La oposición, sigue creciendo en torno se agudiza la crisis, pero no escapa de una realidad que también la persigue y es la desconfianza, toda la oposición no está en su totalidad representada bajo la MUD, por dos cosas en particular: primarias y consensos entorno a la escogencia de candidatos, que generaron descontento por imponer candidatos en algunos estados, dejando a un lado liderazgos naturales en las regiones y la posición que han tomado respecto a los presos políticos y los estudiantes asesinados en las protestas del 2014, ha generado que de la coalición existan disidentes. Esto sitúa a contrarios de ambos lados y ni-ni en un escenario donde pudieran incidir y generar una coalición más que represente una alternativa distinta a las dos ya planteadas. Críticas hacia este sector que se asoma comienzan a aparecer, algunos los tildan de  divisionistas o “rompe grupo” pero están en su derecho de participar, nuestro país reclama que la dirigencia política afronte el reto por el rescate de los valores de la democracia y de la institucionalidad perdida, con un mensaje incluyente que llegue a todos los sectores sociales y un proyecto de país que represente una verdadera alternativa que renueve el fervor de la gente.

@panchoseijas