Clarissa Arriaga: Carta de agradecimiento

Querida,

​En esta oportunidad en la que debía escribir un agradecimiento decidí escribírtelo a ti. Tu me has dado tantas cosas, todo lo que soy es gracias a ti y pronto te abandono. Te conocí por cosas del destino, no lo escogí pero no puedo imaginar otra mejor. Todas las mañanas me saludas con una increíble montaña iluminada por el sol y haces que mi dia empiece perfecto. Cuando te visito veo tu grandeza, el azul de tus mares, lo frondoso de tus selvas y lo majestuoso de tus llanos. No hay otra como tú. Me haces inmensamente feliz, me has enseñado a valorar las cosas que tu me das porque veo que eres diferente y eso me hace muy afortunada. Gracias a ti me rodeo de gente amable, carismática y simpática con la que puedo hablar por horas sin haberla conocido antes, personas que llamo hermanos sin haber nacido de la misma madre o el mismo padre. La alegría de tus fiestas, tus canciones y tus colores han hecho de mi vida una excepcional.

​A veces cuando los tiempos se ponen difíciles, tu me recuerdas que “no hay mal que dure mil años ni cuerpo que lo resista”. Me duele en el alma tener que dejarte, he estado luchando mucho por ti, no quiero que creas lo contrario, y siempre lo seguiré haciendo pero llegó mi momento de partir. Me llevo conmigo los mejores recuerdos y los mejores aprendizajes. Has sido a veces como una madre que es dulce, comprensiva y alentadora. En otras ocasiones fuiste un padre que cuando atravesamos obstáculos me enseña a ser luchadora y fuerte siempre con humildad y solidaridad.

​Sin importar el tiempo que pase siempre creeré con convicción que eres la mejor, y por eso te doy gracias. Se que me tarde un poco en decirte estas palabras pero al parecer el “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde” es mas cierto de lo que creemos. No soy de muchas palabras y por eso quiero terminar por ofrecerte una promesa en agradecimiento a todo lo que has hecho por mi: te prometo volver. Nunca voy a olvidar esa parte de mi que me formó y me di más de lo que cualquier otra hubiera podido darme.

​Te agradezco para siempre estos inolvidables 20 años de mi vida en el mejor país del mundo, Venezuela.

Con mucho cariño,

Clarissa