Javier Martucci: Un Truco de Magia Llamado Poder

Son estos días de verano; los de las vacaciones, el tiempo libre y la falta de colegio los que se prestan para poder meditar y reflexionar. Se puede pensar en muchas cosas, pero nunca se podrá ignorar, como tampoco se puede hacer en una conversación, el tema político. Son éstos los momentos en donde la cabeza da vueltas pensando en la situación y en la difícil realidad que vivimos.

Ya han pasado más de tres meses desde que vimos el sueño de un amanecer en Venezuela arrebatado por un Consejo Nacional Electoral parcializado. Fueron pasando los días y teníamos la convicción de que la verdad siempre triunfa sobre la mentira y que la marcha, por más lenta que sea, sigue siendo marcha, pero es en estos momentos de sosiego y reflexión, donde la tranquilidad del desesperado nos invade, que nos vemos invadidos por un sentimiento de que estamos perdiendo lo único, además del voto, que en 14 años, el Gobierno no nos ha podido ni podrá quitar; la esperanza.

Recordar lo que ha pasado este año parece titánico: Comenzamos el año con un panorama totalmente adverso, viendo cómo las leyes tienen color y conveniencia, cómo la verdad fue manipulada y cómo se jugaba con el sentir de un país que esperaba en zozobra información sobre la salud de su primer mandatario. Vimos cómo falleció el Presidente y todos nos montamos en la ola electoral, a rescatar lo que sólo semanas antes parecía perdido; un país basado en la justica, la democracia y la libertad. Fuimos a la contienda electoral, y con la dignidad de un pueblo fiero dimos la batalla que dio sus frutos el 14 de abril, lamentablemente, distintos a los que el CNE plasmó en su boletín. Parece que la repetición constante de la mentira hecha Presidente nos ha vencido, dado que el aparato comunicacional del Gobierno nos hace pensar en Henrique Capriles, no como el líder que logró derrotar el abuso y el poder, sino como el pendejo que quedó cerca pero perdió.

La pérdida de Globovisión es lamentable, más todavía porque aún no asimilamos que el canal, que sigue estando allí; no se fue como RCTV, realmente no es el mismo al que oíamos y acudíamos años atrás. Creo que esa ausencia del “coñacito” de realidad que significó ver el canal 2 desaparecer, que no sucedió en esta ocasión, nos tiene como el sapito que le aumentan la temperatura de a poco hasta que al final muere. En este caso, supieron con gran experiencia ser sutiles al hacer la canallada del año y retirar la última ventana de libertad e información. Sentimos que no pasa nada, que todo está tranquilo, que se está esperando el 8D, que a algunos diputados los quieren joder y que Maduro sigue haciendo parapetos de soluciones nuevas a los problemas de siempre.

Todo es verdad y todo es mentira, lo único que ha cambiado es nuestra manera de obtener la información. Esa ventana cambió y ya no nos denuncia, ya no nos ilustra, ya no discute, ya no muestra la realidad de un país que se hunde en el caos y exige que este gobierno tenga un poco menos de patria y algo más de resultados.

Si hasta en este artículo la esperanza parece diluirse; mucho más en el país. Pero sigue siendo ése precisamente el objetivo de lo que hoy mal llaman “gobierno de calle”. Si debemos definirlo lo hacemos como la necesidad de alguien que no pude demostrar que venció mediante elecciones, de hacer ver que es el primer mandatario y que ejerce plenamente la presidencia, a la cual llegó antes de ser electo. Si el poder político se basa en la obediencia, por simple lógica el enchufado mayor en estos momentos es la persona con menos poder, y todo lo que quieren generar es la sensación de legitimidad y ejercicio del poder alrededor de su persona mediante persecuciones, amedrentamiento y populismo.

La apatía y la falta de participación son el caldo de cultivo de la fuerza de Nicolás. Todas sus baterías están enfiladas en acabar con nuestra esperanza, en acabar con nuestras convicciones y sobre todo, en acabar con nuestro aporte.

Señores del Gobierno, ustedes no ganaron el 14 de abril. Mis derechos y mis deberes no son meras percepciones, son acciones que definen el país en base a mi participación. Mi decisión no la dejo en manos de nadie más. Por más que ustedes quieran generar un ambiente distinto YO EL SABADO DEFENDERÉ A MARDO Y EL 8 DE DICIEMBRE VOTARE POR LOS CANDIDATOS DE LA MUD.